Esta es la historia de una niña que sin motivos desapareció.
Sus padres hicieron la denuncia, pero al ver que la policía no la encontraba, decidieron buscarla por otros medios: contrataron a un detective, el cual empezó a investigar.
El detective era el mejor del lugar pero al ver que su indagación no lo dirigía a ningún lado, decidió cambiar el rumbo de la búsqueda: los padres de la niña.
Su investigación lo llevó a que María, la niña pérdida, estaba de novia con un chico del lugar llamado Pedro y sus padres no estaban de acuerdo, pero fue lo único que logró obtener; el tiempo pasaba y el detective empezó a enloquecer por resolver el misterio.
Fue tanto su afán que pasados 20 años seguía investigando y por fin obtuvo una pista: le dijeron que habían visto a una chica similar a la pérdida, como de 30 años o más, media atontada, en las afueras del pueblo...